COMO SANAR LA INFECCION DEL PECADO DE TU CUERPO?
LA INFECCION DEL PECADO
El pecado es una infección espiritual que corrompe la carne del cuerpo humano. La carne, bajo la naturaleza caída, desarrolla deseos incontrolables, porque está sujeta al pecado.
La Escritura lo declara claramente:
“Porque yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien; porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo.”
(Romanos 7:18)
Esta condición no es cultural, no es psicológica, es espiritual. Todos nacimos bajo esta naturaleza (Romanos 5:12). Pero a Nicodemo se le reveló un misterio eterno:
“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.”
(Juan 3:16)
Jesús explicó que así como Moisés levantó la serpiente de bronce en el desierto, era necesario que el Hijo del Hombre fuera levantado:
“Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado.”
(Juan 3:14; cf. Números 21:8–9)
Aquella serpiente de bronce fue levantada para sanar la muerte causada por el veneno. De la misma manera, Jesucristo fue hecho pecado por nosotros, cargó nuestra corrupción y fue levantado en el Calvario, convirtiéndose en el antídoto eterno contra el pecado:
“Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en Él.”
(2 Corintios 5:21)
¿Cómo opera este antídoto en tu vida?
Toma tu Biblia y comienza a leer los Evangelios, y luego continúa por todo el Nuevo Testamento. Porque:
“La fe viene por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.”
(Romanos 10:17)
Cuando lees la Palabra, el Espíritu Santo despierta tu corazón/tu mente, ilumina tu mente y comienza una relación íntima con Jesucristo:
“Pero cuando venga el Espíritu de verdad, Él os guiará a toda la verdad.”
(Juan 16:13)
Llega un momento en que te enamoras completamente del Autor del libro, que es Jesús, porque:
“Escudriñad las Escrituras… ellas son las que dan testimonio de mí.”
(Juan 5:39)
Y cuando eres verdaderamente guiado por el Espíritu, dirás como los apóstoles:
“Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia.”
(Filipenses 1:21)
La verdad final
Esta tierra no será salvada por el hombre. Va rumbo al juicio y al fuego:
“Los cielos y la tierra que existen ahora están reservados para el fuego.”
(2 Pedro 3:7)
Solo existen dos caminos. No hay un tercero.
O sales de la lista de pecado, o permaneces en ella:
“¿9 ¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, 10 ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.
Ademas: Muchas de tus enfermedades estan atadas a tu vida pecaminosa: Salmos 38:3 Nada hay sano en mi carne a causa de tu indignación; en mis huesos no hay salud a causa de mi pecado.
Llamado final
Si hoy oyes este mensaje:
“Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones.”
(Hebreos 3:15)
Levántate con firmeza, carácter y disciplina. El tiempo se ha agotado:
“Arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados.”
(Hechos 3:19)
Primer paso es ACEPTA a Jesucristo como tu Salvador, fija tus ojos en Él:
“Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe.”
(Hebreos 12:2)
Y bautízate, como manda la Escritura:
“El que creyere y fuere bautizado, será salvo.”
(Marcos 16:16)
Hazlo en una iglesia que sirva verdaderamente a Jesucristo, no en una falsa doctrina: (si no sabes busca y pregunta al espiritu santo o buscame a mi y yo te muestro)
“Guardad la fe que ha sido una vez dada a los santos.”
(Judas 1:3)
En el Nombre de Jesus Mayra Benitez ( Sierva de Jesuscristo) 12/16/25 (Humble TX)
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